Si te estás planteando tener una cita con una acompañante y te preguntas si yo sería la chica que más se ajusta al perfil que estás buscando, a continuación te doy algunas pistas que pueden sacarte de dudas… 😉

  • Te gusta el sexo, pero piensas que no lo es todo en una relación. Le das mucha importancia al “antes y después”: una conversación cordial con la que poder desconectar del mundo exterior y centrarnos el uno en el otro; el saber estar, por ejemplo, en una cafetería, en un restaurante, en un parque, discretamente, sin que nadie tenga por qué imaginar nada; una despedida cálida y espontánea, sin prisas, sin andar mirando un reloj, colmarte de besos y de caricias porque mientras estemos juntos, todo vale… 🙂
    En definitiva, lo que más te atrae de una mujer no es sólo su cuerpo -que también, por supuesto-, pero no podrías mantener una relación sin esa complicidad que te aporta el conectar también a nivel personal, intelectual, espiritual.

 

  • Te gusta conectar a nivel personal, intelectual, espiritual, pero… eso no es suficiente, por supuesto 😉 Necesitas, quieres, te mereces a una mujer que sepa satisfacerte al más alto y excitante nivel en el plano sexual. Quizá tienes pareja, quizá estás soltero (quizá sois pareja y queréis compartir una experiencia juntos), pero de uno u otro modo, quieres comprobar cómo se siente teniendo una aventura con una acompañante que desde el primer momento buscará tus puntos más sensibles, excitándote, jugando con tu libido y experimentando mientras tú desconectas y te dedicas a gozar en cada milímetro de tu piel que ella recorre con sus dedos, con su lengua, con sus pezones, hasta llegar al momento de máxima estimulación juntos…

 

  • Te gusta aprovechar cada momento de forma intensa, aprecias los detalles y eres exigente en tus relaciones, pues al fin y al cabo la vida son dos días y hay que aprovecharlos de la mejor forma, dando a cada cosa, a cada persona y a cada momento su valor adecuado.

 

  • Lo que buscas en una relación con una acompañante es exactamente lo mismo que buscarías en una relación con una mujer “no-acompañante”, es decir, que el hecho de que sea de pago no implique que haya diferencia alguna en el trato, en las formas, en la conversación, en la complicidad, en la intimidad, en los besos; en definitiva, en la relación en sí misma, pues te gustan las personas naturales, sinceras, espontáneas, auténticas.

 

Todas y estas muchas otras cosas que tendrás que descubrir en persona -porque es imposible plasmarlas con palabras- son las que me definen como acompañante íntima y, por supuesto, dicen mucho de mí, de cómo soy yo, y de cómo me gusta que sean las personas con las que comparto mi intimidad… ¿Eres mi chico? 😉

(Aprovecho para hacer un pequeño recordatorio, y es que aunque la mayor parte de las veces hable refiriéndome a los hombres y utilice el género masculino, ¡soy bisexual y estoy 100% abierta a relaciones con mujeres y parejas!)